domingo, 7 de julio de 2013

La Poesía.

Y la poesía nace desde la miseria,
la insolencia, la guerra,
el desafío a no asumir la vida vacía, 
la vida muerta.
Yo nací en guerra,
en guerra con el -statu quo-
con la línea recta...
Desde que mis ojos se abrieron
/ante el mundo/
Yo estoy en guerra.

la soledad está asimilada. 
mas en mis entrañas,
habita una tierna criatura,
la he cubierto de algas y de alcohol 
y de humo y de tristes canciones negras,
Las algas están podridas por el sol,
podridas por la vida.

Soy esa poesía que no se lee,
que no enternece, 
que no ilusiona...
que provoca un silencio universal.

La poesía se escribe
en momentos de poca alegría,
la otra no es más que "bisutería".

domingo, 30 de junio de 2013

Madera sobre palos y hojas.

corazón prohibido,
estás ahí,
TÚ,
estás ahí,
me tocas, murmuras,
me besas, me miras...

Corazón tranquilo y absurdo,
te escondes y me amas,
en silencio me amas,
en las penumbras me buscas,
por las noches tomas aquello que acabó...

corazón cobarde,
niegas, te ciegas, ¡no existes!
naufragas  y maldices.
Tomas el último aliento
de este cuerpo que ya no vive.

jueves, 16 de mayo de 2013

Diálogo absurdo.


El sol opaco lograba cubrir repentinamente de luz una parte el lugar.
Él (Lánguido, desnudo y de espaldas sobre de la cama): Puedo sentir los latidos de tu corazón desde tu vagina.
Ella (Sentada sobre él, con las piernas abiertas y sus palmas sobre el pecho): ¿Con qué lo sientes?
Él (Con una sonrisa pálida y las pupilas dilatadas): Con mi estómago.

lunes, 29 de abril de 2013

Vagina dentata.


Yo no le doy gracias a dios
yo soy una puta más
una puta más...
no tengo nada más que el fuego
nada más que una extraña sensibilidad.

Siento todo el dolor mundo,
lo siento desde mi vagina 
-hasta mi pecho-.

Yo no le doy gracias a dios
no puedo darle las gracias,
menos aún
después
de tantas bofetadas
menos aún
después de gritarle que soy una puta,
una puta más...

sábado, 20 de abril de 2013

Monólogo melancolía V "oeil surréaliste"


Quizá
sólo después 
de hacer la guerra
-solo quizá-
me atreva a hacer el amor contigo...

Puede ser que
después  
de una muerte lenta y fría
pueda yo re-vivir
junto a tu cálida compañía...

Tal vez,
sólo después 
de mostrarte mi rostro más pálido,
pueda sonreír mirándote de frente...

Probablemente
sólo después
de vomitar letras amargas y sin sentido
pueda yo
regalarte fraces amables
y con sentido.
.

sábado, 9 de marzo de 2013

Monólogo melancolía IV; "Giunta l'ora fatal"



Este lugar es un infierno, el calor de medio día me aturde y desanima. Hoy desperté con un temblor en el cuerpo  -¿qué pasa?- Me pregunté en la mañana, muy temprano, cuando mis ojos se detuvieron en el cielo de la habitación, las pupilas dilatadas, la boca seca, una orina de varias horas en la vejiga y esa pálida sensación de incomodes  que permanece muda en mi vida -muda, muerta, vacía-.

lunes, 25 de febrero de 2013

Monólogo Melancolía III

Definitivamente es muy desagradable encontrarme contigo cuando no te busco. En las hojas que escribí, en las frases que inventé, en momentos deprimentes, sobre un colchón, una calurosa mañana santiaguina, sin ganas de dormir, con ganas de huir de estas paredes tan conocidas, boca arriba, mientras tu espalda dibujaba con lunares gestos de burla y tu placidez que no hacía más que irritarme.

Confieso que tuve muchas ganas de matarte, de apretar tu cuello mientras teníamos sexo o, quizá, ahogarte con una almohada mientras dormías sin conciencia, empapado de sudor, muchas veces ebrio, con un horrible silencio que me dijo más que tus palabras.


viernes, 18 de enero de 2013

Monólogo melancolía II


Estaba tendida -inmóvil- sobre la tierra, tal vez podía moverme, sin embargo no quería hacerlo. Preferí dedicarme a ocupar las pocas energías que quedaban a pensar un rato, a pensar en esta extraña y dolorosa existencia. Claro estaba, ya no había nada –o mucho- por hacer. Caminé tanto tiempo por  aquellos senderos, que tardé mucho más en encontrar el camino de regreso y casi una eternidad en dar por muertas estas tierras que en algún momento fueron fértiles, fueron vida.

jueves, 17 de enero de 2013

Monólogo melancolía.


Esto ya estaba seco y reseco, solo faltaba que la tierra se partiera. 
Caminé horas y horas sobre la tierra muerta, sostuve un balde con agua y de nada sirvió. Se secó mientras lo cargaba en mis manos heridas, caí de rodillas, no había más fuerza.